martes, 2 de julio de 2013

pancreas

Fibrosis Quística

La fibrosis quística es una enfermedad genética de herencia que afecta principalmente a los pulmones, al páncreas, al hígado y al intestino.
Es producida por una mutación en el gen que codifica la proteína reguladora de la conductancia transmembrana de la fibrosis quística. Esta proteína interviene en el paso del cloruro a través de las membranas celulares y su deficiencia altera la producción de sudor, jugos gástricos y moco. La mayoría de las personas sanas tienen dos copias funcionales del gen; la enfermedad se desarrolla cuando ninguno de ellos opera normalmente.
Es una de las enfermedades genéticas más frecuentes en la raza caucásica(raza blanca proveniente de indoeuropa), con una incidencia en dicha población de aproximadamente 1/5.000 nacidos vivos. Se calcula que una de cada 25 personas de ascendencia europea, es portadora asintomática del gen que ocasiona la Fibrosis Quística.
El nombre Fibrosis Quística hace referencia a los procesos característicos de cicatrización (fibrosis) y formación de quistes dentro del páncreas, reconocido por primera vez en los años 1930.
Los enfermos presentan una alta concentración de sal (NaCl) en el sudor, lo que permite llegar al diagnostico mediante su análisis, realizando el test del sudor. También mediante pruebas genéticas prenatales o neonatales. Un daño en el páncreas puede provocar la pérdida de las células de los islotes y conducir a la diabetes.


No existe ningún tratamiento curativo, sin embargo son posibles tratamientos que permiten mejorar los síntomas y alargar la duración de la vida. En casos severos, el empeoramiento de la enfermedad puede imponer la necesidad de un trasplante de pulmón. La supervivencia media para estos pacientes se estima en 35 años, alcanzando valores más altos en países con sistemas sanitarios avanzados, por ejemplo en Canadá la duración media de la vida era de 48 años en 2010.